Skip to content

Modalidad 40 IMSS: Qué es, cómo funciona y características

Modalidad 40 IMSS: Qué es, cómo funciona y características

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofrece diversas modalidades para asegurar una cobertura efectiva a sus afiliados. Entre estas, la Modalidad 40 IMSS se destaca por ser una opción valiosa para profesionales y trabajadores independientes que buscan maximizar sus beneficios de seguridad social.

Lamentablemente, mucha gente lo desconoce por no estar actualizado o capacitado sobre estos temas, pero no te preocupes, en este artículo, explicaremos de manera detallada qué es la Modalidad 40 del IMSS, cómo funciona y cuáles son sus características más importantes.

Si estás considerando asegurar tu futuro y el de tu familia, conocer esta modalidad puede ser el primer paso hacia una decisión informada.

Qué es la Modalidad 40 del IMSS

que-es-la-modalidad-40-del-imss

La Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social, oficialmente conocida como 'Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio', es una opción que permite a los colaboradores que han dejado de cotizar en el régimen obligatorio, seguir aportando al IMSS de manera voluntaria. 

Esto es especialmente útil para quienes son trabajadores independientes, freelancers, o aquellos que han dejado su empleo formal y no desean perder los derechos y beneficios acumulados en el IMSS.

Esta modalidad es ideal para aumentar o mantener las semanas cotizadas, lo cual es crucial para poder acceder a una pensión más elevada al momento del retiro. 

Es una herramienta de planeación financiera para el futuro, que permite a los trabajadores asegurar una mejor calidad de vida durante su jubilación. Y uno de los objetivos es aumentar el monto de pensión hasta un 300%.

CTA 1 - COFIDENET

Beneficios de inscribirse en la Modalidad 40 del IMSS

beneficios-de-inscribirse-en-la-modalidad-40-del-imss

La inscripción en la Modalidad 40 del IMSS ofrece ventajas sustanciales que pueden tener un impacto significativo en tu seguridad financiera y bienestar a largo plazo. Estos son algunos de los beneficios:

Aumento significativo en la pensión

Puedes mantener o mejorar el salario base de cotización de acuerdo con el último sueldo recibido bajo el régimen obligatorio del IMSS.

Al continuar tus aportaciones, incrementas considerablemente el monto de tu pensión, debido a que se calcula en función de tus últimas 250 semanas cotizadas. 

Al optar por cotizar sobre un salario más alto, mejoras el promedio de tu salario cotizado, lo que se traduce directamente en una pensión más elevada. 

Esto es especialmente valioso para aquellos que, en las etapas finales de su vida laboral, puedan permitirse cotizar sobre un sueldo mayor.

Mejora en la calidad de vida post-retiro 

Una pensión más alta garantiza una mayor seguridad financiera durante tus años de jubilación.

Esto significa menos preocupaciones económicas y más recursos para disfrutar de actividades de ocio, viajes, hobbies o incluso para costear necesidades de salud adicionales que puedan surgir.

Flexibilidad y control en las aportaciones

La Modalidad 40 te permite elegir el salario diario sobre el cual quieres cotizar, dándote control sobre el monto de tus aportaciones y, consecuentemente, sobre el monto de tu pensión. 

Esto es ideal para aquellos que, en diferentes etapas de su carrera profesional, puedan ajustar sus aportaciones según sus posibilidades económicas y objetivos de pensión.

Protección continua y acumulación de derechos

Continuar cotizando significa que no solo mantienes activa tu protección en el IMSS, sino que también sigues acumulando derechos. 

Lo anterior es crucial para no perder los beneficios que has acumulado a lo largo de tus años de trabajo, asegurando así tu acceso a una pensión digna y a servicios de salud de calidad.

Características principales de la Modalidad 40 del IMSS

caracteristicas-principales-de-la-modalidad-40-del-imss

La Modalidad 40 del IMSS se caracteriza por una serie de aspectos que la hacen una opción atractiva para muchos trabajadores. Las más importantes son:

Voluntariedad y flexibilidad

A diferencia del régimen obligatorio, la Modalidad 40 es completamente voluntaria y ofrece flexibilidad en términos de cuánto y cuándo cotizar. 

Esto es ideal para trabajadores independientes o aquellos que han salido del régimen obligatorio y desean seguir acumulando derechos para su jubilación.

Cálculo de la pensión

El cálculo de la pensión en la Modalidad 40 se basa en tus últimas 250 semanas de cotización y el promedio del salario sobre el que has decidido cotizar. 

Lo anterior significa que, al elegir un salario cotizable más alto, puedes incrementar significativamente el monto de tu futura pensión.

Duración de la inscripción

No hay límite máximo de tiempo para permanecer en esta modalidad. Puedes seguir cotizando en la Modalidad 40 hasta que decidas jubilarte, siempre y cuando sigas cumpliendo con los pagos de las cuotas.

Costo de las cuotas

Las cuotas de la Modalidad 40 se basan en el salario cotizable que elijas, más un porcentaje adicional correspondiente a las prestaciones de enfermedad y maternidad. 

Es importante considerar tu capacidad financiera para sostener el pago de estas cuotas a lo largo del tiempo.

Restricciones de edad y semanas cotizadas

Aunque no hay un límite de edad para inscribirse, el número de semanas cotizadas previas a tu inscripción puede influir en los beneficios que recibirás. 

Es recomendable asesorarse adecuadamente para entender cómo estas variables afectan tu situación específica.

Estas características hacen que la Modalidad 40 sea una opción particularmente ventajosa para quienes buscan maximizar su pensión y mantener su acceso a servicios de salud de calidad. Es una estrategia efectiva para quienes, habiendo salido del régimen obligatorio, desean continuar protegiendo su futuro financiero y bienestar.

Requisitos para acceder a la Modalidad 40

requisitos-para-acceder-a-la-modalidad-40

Para inscribirte en la Modalidad 40 del IMSS, es necesario cumplir con ciertos requisitos. Uno de los más importantes es que debes encontrarte bajo la Ley 73 del IMSS, es decir, haber empezado a cotizar antes del 1 de julio de 1997. 

Además de eso, los criterios clave que debes tener en cuenta son: 

1. Estar previamente registrado en el Régimen Obligatorio

Es imprescindible haber estado inscrito previamente en el régimen obligatorio del IMSS. Esto significa que debes haber estado cotizando a través de un empleo formal antes de considerar la inscripción en la Modalidad 40.

2. Edad y semanas cotizadas

Aunque no hay un requisito de edad específico, es importante tener en cuenta que el número de semanas cotizadas y tu edad pueden influir en los beneficios que recibirás. El mínimo de semanas cotizadas para acceder a esta modalidad es 52. 

Por lo general, cuanto más joven seas y más semanas hayas cotizado, mayor será el beneficio de inscribirte en esta modalidad.

3. Documentación requerida

El proceso se puede realizar tanto en línea como de manera presencial y es totalmente gratuito.

Los documentos que necesitas para hacerlo online son:

  • Clave Única de Registro de Población (CURP)
  • Número de Seguridad Social (NSS)
  • Correo electrónico

En caso de hacerlo en alguna subdelegación son: 

  • Clave Única de Registro de Población (CURP)
  • Número de Seguridad Social (NSS)
  • Correo electrónico
  • Identificación oficial vigente (original y copia)
  • Escrito libre solicitando la inscripción bajo este modelo con firma o huella digital (original y copia)
  • Comprobante de domicilio (original y copia).

Asimismo, debes presentar la documentación que acredite tu historial laboral y semanas cotizadas. 

4. Capacidad de pago de cuotas

Tienes que estar en condiciones de pagar las cuotas correspondientes. Estas cuotas se calculan en función del salario sobre el cual decidas cotizar, y es importante que consideres tu capacidad financiera para mantener estas aportaciones a lo largo del tiempo.

Cumplir con estos requisitos es el primer paso para acceder a los beneficios de la Modalidad 40. Es recomendable que, antes de tomar cualquier decisión, consultes con un asesor del IMSS o un experto en seguridad social para asegurarte de que esta modalidad se ajusta a tus necesidades y posibilidades.

Cómo funciona la Modalidad 40

como-funciona-la-modalidad-40

La Modalidad 40 del IMSS conlleva un proceso de inscripción, el cual te explicaremos a continuación:

1. Verificación de requisitos

Antes de inscribirte, asegúrate de cumplir con todos los requisitos mencionados en la sección anterior.

2. Solicitud de inscripción

Deberás acudir a la oficina del IMSS más cercana para presentar tu solicitud de inscripción. Es importante llevar toda la documentación requerida, incluyendo tu identificación oficial y comprobantes de tu historial laboral.

3. Selección de salario cotizable

Al inscribirte, elegirás el salario diario sobre el cual deseas cotizar. 

Recuerda que este no puede ser inferior al último registrado en el régimen obligatorio y que de esta elección dependerá el monto de tus aportaciones y tu futura pensión.

4. Pago de cuotas

Una vez inscrito, comenzarás a pagar tus cuotas basadas en el salario cotizable que hayas elegido. 

Estas cuotas se deben cubrir mensualmente y a tiempo para mantener tu inscripción activa.

Al estar inscrito en la Modalidad 40, continuarás acumulando semanas de cotización, lo cual es esencial para el cálculo de tu pensión.

Asimismo, tienes la opción de modificar el salario sobre el cual cotizas, lo que te da cierta flexibilidad en función de tus posibilidades económicas y objetivos de jubilación.

Cuándo sí y cuándo no conviene inscribirse en la Modalidad 40

cuando-si-y-cuando-no-conviene-inscribirse-en-la-modalidad-40

A pesar de las ventajas que ofrece esta modalidad, la realidad es que es más conveniente para ciertas personas que para otras.

El mejor escenario para empezar a cotizar bajo este modelo, es llegar a los 60 años con más de 2,000 semanas cotizadas.

Un rango que se podría considerar aceptable es entre 1,600 y 2,000 semanas. En cambio, si se tiene menos de 1,000 semanas es un poco más complicado, pues el tema costo-beneficio no es tan bueno. 

Si bien el mínimo para inscribirse a la Modalidad 40 es 52 semanas, el costo se eleva mucho, por lo que puede ser poco conveniente, por ello, es muy importante que si estás cerca de pensionarte, te informes.

En Cofide nos preocupamos por mantener al tanto a las personas en este tipo de temas, como las jubilaciones, que son importantes en lo laboral, y por eso contamos con cursos destinados a ello. 

Te invitamos a capacitarte e informarte al respecto a través de ellos, antes de tomar cualquier decisión para estar seguro de que es la mejor opción para ti. 

Preguntas frecuentes sobre la Modalidad 40 IMSS

preguntas-frecuentes-sobre-la-modalidad-40-imss

¿Puedo inscribirme en la Modalidad 40 si actualmente estoy trabajando?

No, la Modalidad 40 está diseñada para personas que no están cotizando actualmente en el régimen obligatorio del IMSS. 

Si estás trabajando y tu empleador realiza las aportaciones correspondientes, no es posible inscribirte en esta modalidad.

¿Cuál es el impacto de la Modalidad 40 en mi pensión?

Inscribirte en la Modalidad 40 puede aumentar significativamente el monto de tu pensión, ya que permite seguir acumulando semanas cotizadas y te da la opción de cotizar sobre un salario mayor, lo que se traduce en un cálculo de pensión más favorable.

¿Hay algún límite de tiempo para inscribirme en la Modalidad 40 después de dejar mi empleo?

Sí, debes inscribirte en la Modalidad 40 dentro de los 5 años posteriores a la fecha en que dejaste de cotizar en el régimen obligatorio. Es importante no dejar pasar este periodo para mantener tus derechos.

¿Cómo afecta el cambiar mi salario cotizable en la Modalidad 40?

Cambiar tu salario cotizable afecta tanto el monto de tus cuotas mensuales como el cálculo de tu futura pensión. 

Un salario cotizable más alto significa cuotas más altas, pero también una pensión potencialmente mayor.

¿Puedo regresar al régimen obligatorio después de inscribirme en la Modalidad 40?

Sí, si retomas un empleo formal y comienzas a cotizar nuevamente en el régimen obligatorio, puedes dejar la Modalidad 40. Las semanas cotizadas en ambas modalidades se sumarán para el cálculo de tu pensión.

¿Qué sucede si dejo de pagar las cuotas de la Modalidad 40?

Si dejas de pagar las cuotas, tu inscripción en la Modalidad 40 será suspendida, y dejarás de acumular semanas para tu pensión. 

¿Cuánto se debe pagar para la Modalidad 40 en 2024?

En este 2024, la cuota aumentó a 12.25% del salario. 

Esto quiere decir que si, por ejemplo, eres alguien que cotizaba con un sueldo de 30,000 pesos antes el IMSS, antes de ser dado de baja por tu patrón, tendrás que abonar cada mes 3,675 pesos para poder tener derecho a la jubilación a través de esta modalidad.

¿Con esta modalidad tengo derecho a servicio médico?

No. Los beneficiarios de la Modalidad 40 del IMSS no tienen derecho a servicio médico, ya que no tienen empleador que lo cubra.

Hasta la jubilación, cuando accedan a la pensión, podrán tener acceso a los beneficios del servicio médico. 

Conclusión

Como hemos visto, la Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social representa una oportunidad invaluable para aquellos que han salido del régimen obligatorio pero desean continuar asegurando su futuro financiero y de salud. 

A través de ella, puedes obtener múltiples beneficios y asegurar una jubilación más cómoda y segura.

Si deseas conocer más sobre este tema y cómo tener acceso a esta modalidad, así como lo que debes hacer durante tu vida laboral para cumplir con los requisitos, ¡en Cofide podemos ayudarte! 

Estos aspectos son clave para tu tranquilidad futura. Tomar decisiones informadas puede marcar una diferencia significativa en tu calidad de vida antes y durante tus años de jubilación.

CTA 1- Demo

Blog comments