El coaching empresarial es un término que se ha escuchado mucho durante los últimos años y que tiene una impacto importante en la productividad de las organizaciones.

El refuerzo de los recursos humanos dentro de una empresa representan un pilar sumamente importante para el crecimiento de estas, por ello implementar herramientas que contribuyan al óptimo desempeño de esta es indispensable.

Iniciemos por definir el coaching empresarial como el conjunto de esfuerzos y técnicas que están enfocadas a trabajar con los colaboradores de una organización y que pretende eficientar los resultados, la motivación y la satisfacción del personal humano.

En términos generales el coaching es la acción de instruir, acompañar o entrenar de forma directa a las personas que son los autores responsables de la competitividad dentro de una empresa.

¿Para qué sirve?

El coaching empresarial implica una nueva y mejorada forma de aprendizaje y gestión de conocimiento, ayuda a que los profesionales:

  • Optimicen la ejecución de sus funciones.
  • Mejoren el alcance de los objetivos dentro de la industria.
  • Potencialicen sus destrezas,
  • Mejoren el rendimiento laboral
  • Perfeccionen la comunicación interna.

Si bien el coaching empresarial atiende de forma inmediata todo lo relacionado con el área de recursos humanos, también existen asesores empresariales para ámbitos concretos que capacitan a los colaboradores a través de la transferencia de conocimientos para que lo apliquen de forma efectiva en sus áreas de trabajo.

Instrumentos del coaching empresarial

El coaching tiene dos objetivos específicos los empresariales y los personales, pues para lograr que un colaborador sea mucho más eficaz en su lugar de trabajo primero tiene que impulsar sus motivaciones personales.

Los coach o capacitadores empresariales cumplen con funciones que van con relación al tipo de asesoramiento que impartan y aunque existe para diferentes ámbitos siguen un tipo de patrón.

  • Introducción: Definición del contexto y ámbitos a trabajar.
  • Selección de las personas: El coaching está enfocado en particular a altos mandos y ejecutivos, que se seleccionan no tanto por lo que saben sino por lo que son. 
  • Criterios de personalidad: El coaching toma en cuenta los criterios de personalidad poniendo en situación a los prospectos de participantes para observar aspectos como la capacidad de comunicación, las aptitudes frente a la presión o ante el riesgo, liderazgo y trabajo en equipo. 
  • Objetivos individuales y profesionales : El coach establece cuáles son los objetivos que se pretenden alcanzar y de qué manera estos beneficiarán la labor de los colaboradores. No dice qué se debe hacer sino ofrece las pistas sobre el camino adecuado en cada caso.
  • Proporciona un enfoque claro: El capacitador explora cuáles son las expectativas de cada uno de los colaboradores y las toma como referencia para crear el camino que ayudará a los participantes a descubrir cuál es el enfoque individual o profesional que deben tomar. 
  • Motivación: Uno de los aspectos esenciales que dá un coach empresarial es la motivación, pues ante todo busca que los colaboradores se fortalezcan como personas y a partir de ahí direccionen sus metas a su campo profesional.
  • Aprendizaje continuo: El coach procura sembrar en los colaboradores las ganas del aprendizaje continuo y dejar a un lado el aspecto conformista con el que muchas veces tienen que lidiar los colaboradores, es decir, fomenta la superación a través del conocimiento.
  • Identifica nuevas habilidades: Un buen coach no solo es capaz de encaminar a un trabajador a la mejora de su productividad y objetivos, sino que descubre en ellos nuevas habilidades, talentos y destrezas.

 Es importante mencionar que un capacitador empresarial eficaz es capaz de sembrar en los participantes un comportamiento que es capaz de evolucionar de manera constante, mismo que fortalecerá la productividad de la industria.

 

 

 

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