Problemas que resuelve la capacitación empresarial

Escrito por Ing. Ricardo Gallardo

Tags: satisfaccion laboral, Capacitación, Desarrollo Personal

Al famoso magnate y empresario automovilístico Henry Ford alguna vez le preguntaron que por qué capacitaba a su personal si después de esto se iban, a lo que contestó: “¿Y qué tal si no los capacito y se quedan?”

 

 

 

 

 

 

Y no hay más que decir al respecto. De esta anécdota se desprende una gran sabiduría, que es el meollo del asunto sobre cómo transformar a una empresa hacia la prosperidad a partir de su capital humano.

La capacitación es un proceso de aprendizaje o actualización de conocimientos con el objetivo de desarrollar nuevas habilidades, o mejorar las ya adquiridas, para utilizarlos como herramienta para mejorar el desempeño personal y grupal de una empresa u organización.

Hablando en lo particular, esta, prepara al individuo para afrontar sus deberes laborales de una manera más versátil, objetiva y con conocimiento de causa. Modifica, por lo tanto, de una manera positiva, su actitud y aptitud.

 

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) Identifica cuatro objetivos de la capacitación:

1.- Fomentar el desarrollo integral de los individuos y en consecuencia el de la empresa.

2.- Proporcionar conocimientos orientados al mejor desempeño en la ocupación laboral.

3.- Disminuir los riesgos de trabajo.

4.- Contribuir al mejoramiento de la productividad, calidad y competitividad de las empresas.

 

Desarrollo Integral de los Individuos:

Con la palabra integral podemos intuir que se refiere “al todo”. Es decir, no es suficiente con que la persona sea un especialista connotado o todo un erudito en cuanto atañe a sus funciones y/o actividades laborales.

No es suficiente porque, también podría darse el caso de que la conducta del individuo estropee las relaciones personales con el resto de sus compañeros, provocando que el tan ansiado trabajo de equipo nunca se dé.

Por lo tanto, la capacitación debe llevarse a cabo no tan solo en el terreno de lo técnico, sino, también, en el aspecto social y humano.

De tal suerte que, el tener un buen ambiente de trabajo, en el que impere el respeto y la colaboración, es fundamental para que, tanto la empresa, como cada integrante de esta, logre sus objetivos.

Un ambiente armónico, provoca la motivación y superación de sus integrantes.

A propósito de esto, he de mencionar, que existen varios temas que se han abordado para la capacitación en la cuestión humana y convivencia social, dentro de los que destacan algunos como: Integración de Equipos de Trabajo, Liderazgo, Desarrollo Organizacional, Desarrollo Humano, Desarrollo de la mujer, etc.

Por otra parte, también existe otro tipo de capacitación complementaria, y que no tiene nada que ver con la capacitación técnica específica de cada colaborador, ni tampoco en sus actitudes, pero sí en la complementación de sus aptitudes.

Este tipo de capacitación es más general, pero no menos útil. Aquí, podemos hablar de cursos orientados al aprendizaje o mejoramiento de algún idioma, por ejemplo. U otros, cuya finalidad es mejorar o reforzar conocimientos de tipo académico, como la redacción y la ortografía.

 

Conocimientos orientados al mejor desempeño en la ocupación laboral:

Como ya lo había mencionado, el conocimiento es una herramienta de trabajo. Y, entre más herramientas se tengan y bien dominadas, el desempeño laboral será mejor en beneficio de la persona y la organización.

Para esto, hay capacitación orientada, precisamente, al desarrollo de esas herramientas.

Son cursos muy específicos; dirigidos a atender alguna falta de conocimiento, deficiencia o para mejorar las habilidades en algún tópico en específico.

La capacitación en temas informáticos, son el mejor ejemplo que podemos mencionar. Por citar algunos, los cursos de Office de Microsoft, como Excel, Word y PowerPoint, son de los más solicitados.

Pero también los hay en temas más especializados, de acuerdo con su función o área laboral, como los de construcción, contabilidad, administración, inventarios, dibujo, creación audiovisual, y un largo etcétera.

Desarrollar un programa de Detección de Necesidades de Capacitación (DNC), y llevarlo a cabo, es una tarea que le corresponde al encargado del área de Recursos Humanos de toda organización.

De aquí, se desprenderá qué es lo que les duele a los colaboradores en términos de conocimiento; qué carencias se tienen, o qué otras áreas de desarrollo se pueden explorar para una formación más completa de ellos.

 

Disminuir los riesgos de trabajo:

La prevención de los riesgos de trabajo es una obligación de todo patrón para con sus colaboradores. La disminución o ausencia de éstos, genera un ambiente de trabajo más armonioso, motivante y productivo para toda la planta laboral, al sentirse más seguros.

Para esto, existen cursos de capacitación como el de Seguridad e Higiene Laboral, Protección y Prevención Civil.

Estos cursos, permiten orientar y adiestrar, tanto al personal directivo como al operativo, de los lineamientos a seguir en aras de, no tan solo evitar accidentes de trabajo, sino de cómo implementar las medidas de seguridad conducentes para prevenirlos y saber qué hacer en casos de siniestro.

Por otra parte, hay que mencionar que el tener accidentes recurrentes en una organización resulta muy caro. Por un lado, las multas y elevación de la prima de riesgo de trabajo aplicadas por parte de la autoridad. Por otro, el daño moral tanto a los trabajadores como al prestigio de la empresa.

 

Mejoramiento de la productividad, calidad y competitividad de las empresas:

Para contribuir con este objetivo, las empresas, justamente, tendrán que implementar todas las acciones necesarias relativas a los tres aspectos antes descritos, en un plan de acción integral.

El fomentar el desarrollo de los colaboradores, el tener la oportunidad de acceder a capacitaciones especializadas, y la disminución de los riegos de trabajo, sin duda, mejorarán la tan ansiada productividad y aumentará la calidad de los trabajos.

Al aumentar, precisamente, la calidad de los trabajos, la empresa se vuelve más competitiva y crea renombre, es decir “Marca”.

El trabajar en una empresa de prestigio, a su vez, motiva, con orgullo, a sus integrantes a la superación y a la productividad, formando un círculo virtuoso.

En conclusión, he de mencionar, lo que muchos ya han dicho antes: que la capacitación no es un gasto, sino una inversión. Y de ello depende la productividad y éxito de las empresas u organizaciones.