3 formas de actualizarte en las Reformas Fiscales (2022)

Escrito por Ricardo Gallardo H.

Sin duda, previo a la oficialización de las Reformas Fiscales 2022 en el diario oficial, nos la estamos pasando como los padres de antaño (nuestros abuelos), que esperaban, afuera de la sala de alumbramiento en un hospital, el nacimiento de un hijo.

¿Qué será, niño o niña?

Hola, si aún no has tenido la oportunidad de leer el análisis que presentó el maestro Miguel Ángel Díaz Pérez, con motivo del proyecto de decreto de las próximas reformas fiscales 2022, te lo recomiendo de sobre manera.

Ahora, la pregunta es: cómo o cuál es la manera con la que puedes explorar, conocer y aprender a más a profundidad sobre este tema.

Te podemos adelantar tres alternativas:

  • De manera autodidacta.
  • Buscar contenido relacionado, por internet.
  • O acudir con una empresa capacitadora especializada, para tomar un curso.

En general, he de aclarar, que esto se aplica a todo proceso de investigación y/o estudio; no necesariamente a lo que a nuestro tema incumbe.  

Dicho lo anterior, empecemos…

1. De manera autodidacta:

Implica, por una parte, de un análisis y comprensión profunda de toda la extensa información que ha estado proporcionando el gobierno por medio de la Secretaría de Hacienda, relativo al paquete económico para el ejercicio fiscal 2022, que incluye la política hacendaria, de ingresos y egresos.

Y del proyecto de decreto de reforma fiscal 2022 que el ejecutivo federal presentó ante la cámara de diputados el día 8 de septiembre.

Por otra parte también, la información que puedan compartir (o filtrar) los diputados de la LXV legislatura del Congreso de la Unión, sobre las iniciativas del Paquete Económico para el Ejercicio Fiscal 2022, antes comentado.

Ambos acervos de información se complementan unos a otros, para darle comprensión del porqué y para qué de las iniciativas, sus alcances y los pros y los contras.

Además, de qué es lo que se puede esperar de los acuerdos obtenidos en dicho recinto legislativo, y cómo podemos prepararnos sobre la nueva forma de administrar los recursos por parte del gobierno federal y de su estrategia de recaudación tributaria.

Aquí no se trata de estar de acuerdo o no con lo que está en discusión por parte del legislativo, (porque no está a nuestro alcance), sino de la cabal comprensión de lo que implica toda esta reforma, que saldrá a la luz alrededor del día 20 de noviembre del presente año.

Vaya tarea de estudio e investigación, sobre todo para todos aquellos que no nos versemos especialistas en la materia, o no tenemos acceso a información privilegiada “de primera mano”.

No está de más comentar, que el solo hecho de incursionar en el estudio en comento, pudiera no ser suficiente.

Porque, detrás de todo esto, en el pasado cercano y lejano, existen ya precedentes, información subyacente que, con toda seguridad, desconocemos; y que pueden dificultarnos una densa comprensión de la temática.

2. Buscar contenido relacionado por Internet:

La ventaja de la modernidad en la que vivimos es que, prácticamente, puedes encontrar todo tipo de información por internet de manera sencilla y expedita.

Toneladas de conocimiento circulan por este medio. El problema es: cómo establecer un filtro. A lo que me refiero, es a lo siguiente:

Ahí estás tú, sentad@ frente a tu computadora, observando los resultados que arrojó tu búsqueda, tan solo en la primera página.

¿Qué es lo que ves? Pues ves un listado de opciones (en forma de documento de texto, videos o Podcast); que te saben a un verdadero rompecabezas.

Porque es una lista extensa, enorme; en la que puedes identificar algunas fuentes o firmas conocidas y otras desconocidas. Al igual que autores especialistas independientes, también conocidos o desconocidos.

Entonces, ¿por dónde empezar?

Esto podría convertirse en un verdadero vía crucis, cuando se trata de dilucidar cuál es lo más confiable, por un lado, y por otro, cuál es lo más completo; amén de quién te lo explique mejor.

Dentro de las múltiples alternativas, y después de un profundo ejercicio de concentración-reflexión (tipo yoga), te decides por la, o las opciones que más te latieron.

Así, podrías caer en dos escenarios:

A) El catastrófico:

Mmmm, no me gustó.

Luego ves otra…: ¡Híjoles!, (la sentiste chafa desde el inicio).

No, mejor me aviento un video: Mmmm, ya me durmió.  ¿Me aviento otro?

No, mejor no. ¿Me regreso al texto?  Oh, chale, Dios mío ¿qué hago?

Y así, hasta que, después de varias horas “pompi”, agotad@, encuentras lo que más te satisfizo (o al menos eso es lo que tú creías).

Bueno, no le hace. ¡Felicidades! Ya diste el primer paso… del comienzo. Ahora, entiéndele…

Porque habrá quien maneje un lenguaje accesible y hasta coloquial, pero también los habrá quienes manejen un lenguaje muy técnico, difícil de digerir (acuérdate de que estamos hablando de “Las Reformas Fiscales”).

Eso nos arroja a un grave problema: ¿A quién le pregunto –o consulto– todas mis dudas o interpretaciones sobre el tema?

B) Siguiente escenario: El afortunado:

Gracias a la maravilla del internet, encontraste todo lo que querías, de buena fuente, muy completo y entendible.

No tuviste ningún problema en decidir cuál o cuáles eran los mejores contenidos que estudiar. Lo comprendiste todo perfectamente desde el principio, y eres la persona más feliz del mundo... No más que decir.

3.- Acudir con una empresa capacitadora especializada:

A este respecto, lo que te puedo sugerir, es que investigues bien a las candidatas, para que elijas a la que mejor te convenga en términos de calidad y precio.

Si no conoces a ninguna en particular, pide referencias o recomendaciones con tus colegas y cuates. Pero no te quedes ahí, entra a la página de la susodicha y explórala.

La búsqueda por internet, o redes sociales, también puede darte más alternativas.

Ojo, en lo que hay que tener cuidado es en que, desde hace unos pocos años a la fecha, la aparición de nuevas empresas capacitadoras ha proliferado de a montones. Como si se tratase de una sobre-reproducción, similar a como la que Dios bendijo a los conejos.

Sí, ya hay muchas. Por eso vuelvo a hacer hincapié en la importancia de revisar bien con quien te involucras (me refiero a la capacitadora, por supuesto), y el costo. Porque, como dicen por ahí, lo barato puede salirte caro.

La ventaja más plausible –a mi modo de ver–, de tomar un curso de capacitación en vivo, es la inigualable oportunidad con la que se cuenta de poder hacer preguntas sobre todas tus dudas a un especialista en la materia, en tiempo real, en el momento.

En COFIDE Capacitación Empresarial, hemos preparado el curso Magno Evento Reformas Fiscales y Panorama Económico 2022, no está demás que le eches un vistazo para que veas todo lo que se avecina para el próximo año.

Educación continua y permanente.

Relacionado con lo inmediato anterior comentado, es un hecho que, para poder, no digamos per-sé, sobresalir, sino salir adelante, sobrevivir, pues; necesitamos de las herramientas que nos brinda el conocimiento.

Ya sabes, todo aquello que nos dicen mucho por todos lados, y hasta la saciedad: de que vivimos en un mundo muy competido y competitivo.

Por eso, la educación persistente, debe formar parte de nuestra realidad. Algo de lo que no podemos –ni debemos– prescindir.

3. Capacitación en línea:

Ahora, aún dentro de lo sufrido por la pandemia, encontramos algo interesante o lo redescubrimos (porque ya se tenía rato que estaba disponible): la tecnología que nos acercó los unos a los otros de manera virtual, y que hizo que el encierro no fuera tan desastroso.

Así es: la tecnología que hizo posible el teletrabajo y la tele-escuela. 

Eso que impidió que la economía y la sociedad se detuvieran por completo, evitando así un catastrófico colapso de la humanidad.

Bueno, ya lo experimentamos, y a algunos nos gustó. Nos sirvió, y nos sacó de apuros.

Y ya que estamos muy cerca de salir de este trago amargo, ¿qué sigue? ¿Volver a lo de antes, y hacer como si nada de esto hubiera ocurrido? No, no lo creo, (por lo menos yo).

Comentarios Finales:

El estudio de investigación es interesante y apasionante, pero implica un gran esfuerzo y tiempo de nuestra parte. 

Por eso creo que, si utilizamos las virtudes que ya tenemos comprobadas que nos facilitan la existencia, podremos ser más versátiles y productivos. Entonces, usémoslas; esa es mi recomendación.

La capacitación en línea podría o no gustarnos, pero nos evita muchos dolores de cabeza, y nos ahorra tiempo y esfuerzo.

 

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