Una vez que el trabajador ha tomado la decisión de solicitar un crédito de vivienda, debe tomar en cuenta los siguientes aspectos:

¿Para qué quiero el crédito?

  • Comprar una vivienda nueva o usada.
  • Construir una vivienda en tu terreno propio.
  • Remodelar la vivienda que ya tienes.
  • Pagar una hipoteca con una institución diferente al INFONAVIT.
  1. ¿A cuánto ascienden mis ingresos mensuales?

Es necesario considerar los ingresos que se han tenido en promedio hasta ahora y en base a ello determinar la capacidad de pago. Estas son algunas recomendaciones que ayudarán a hacer un ejercicio realista:

  • Calcular el promedio de los ingresos durante los últimos 12 meses.
  • Si los ingresos varían mucho cada mes, considerar como ingreso de referencia el de un mes “malo”, pues en el futuro se tendrá que pagar el mismo monto del crédito todos los meses.
  • Tomar en cuenta solamente los ingresos normales por nómina y las prestaciones ordinarias. Si se han obtenido bonos o premios extraordinarios, es mejor suponer que no llegarán.
  • En caso de que recibir comisiones y/o propinas regularmente, considerar el monto que se reúna en un mes “malo”.
  • Analizar qué tan seguros serán en el futuro los ingresos del resto de la familia.
  • No considerar los ingresos por la venta de algún bien que sólo pueda ocurrir una sola vez (terreno, coche, aparatos eléctricos, etc.).
  1. ¿A cuánto asciende mis gastos mensuales?

Es necesario hacer un ejercicio del importe de los gastos mensuales. Normalmente sólo se incluyen los gastos que se hacen periódicamente -como renta, luz, agua, gas, transporte, comida y los relacionados con la escuela de los hijos.

Sin embargo, es necesario considerar también los gastos que pueden variar mes con mes, por ejemplo, el entretenimiento o la compra de ropa y aquéllos que ocurren de vez en cuando, como la reparación del coche, el pago de seguros o las vacaciones.

  1. ¿Qué tipo de vivienda debo adquirir?

En caso de que el destino del crédito sea la adquisición de una vivienda, es necesario considerar:

  • Cercanía con tu trabajo.
  • Cercanía a escuelas, clínicas de salud, hospitales, tiendas y mercados.
  • Servicios públicos: recolección de basura, alumbrado público, drenaje, abasto de agua.
  • Tamaño adecuado de la vivienda y si tiene posibilidades de ampliarse a futuro.
  • Calidad de la vivienda.
  • Servicios básicos: agua, luz, gas.
  • Cercanía con tu familia.
  • Rutas alternativas (transporte público).
  • Espacios públicos de esparcimiento.
  • Organizaciones vecinales.

Una vez que se ha dado respuesta a estas preguntas se podrá tomar una mejor decisión sobre la obtención de un crédito de vivienda y determinar el monto de dicho crédito, así como la cantidad que deberá pagarse mensualmente para amortizarlo.cta 2 cofidenet