El 2017 cerró como un año complicado para México, con la inflación más alta en 17 años pero con una economía resiliente a pesar del riesgo ante las amenazas del presidente Donald Trump de abandonar el Tratado de Libre Comercio y el endurecimiento de las políticas migratorias. 

Además, el país debió enfrentar dos sismos que dejaron más de 300 muertos y frenaron el PIB el tercer trimestre del año.

Ante tal escenario, el 2018 se perfila como un año complejo para la economía mexicana: por un lado, el proceso de renegociación del TLCAN aún no ofrece resultados concluyentes y la reforma fiscal de EU mantiene la volatilidad del mercado cambiario.

Por otro, la incertidumbre de cara a las elecciones presidenciales el 1 de julio podría afectar el nivel de confianza de los inversionistas. 

Renegociación del TLCAN

Ya se ha llegado a la séptima y última ronda pactada para la renegociación del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá, que debería culminar el próximo 6 de marzo, pero aún existen diferencias de fondo que han impedido llegar a acuerdos.

Una de ellas son las llamadas reglas de origen en el sector automotriz, cuya negociación debió ser postergada debido a que Jason Bernstein, el negociador estadounidense, regresó a Washington hace unos días por cuestiones de agenda. 

Este constituye uno de los temas más complejos a negociar y mantiene en vilo al sector automovilístico no solo de México, sino de toda América del Norte, por lo que las partes tendrán que sacar sus mejores cartas para lograr un acuerdo benéfico para todos.

Manuel Padrón, coordinador de comercio exterior para América Latina de la firma internacional de abogados Baker Mckenzie, comentó que:

"En caso de no llegarse a un acuerdo en la fecha pactada, las negociaciones se empalmarían con las elecciones presidenciales en México y posteriormente con elecciones de legisladores dentro de Estados Unidos, por lo que deberán ser suspendidas hasta finales de año.

Este panorama mantiene la incertidumbre sobre la estabilidad del libre comercio en la región y ofrece pocas esperanzas de recuperación del peso frente al dólar, por lo menos durante el primer semestre del año.

Reforma fiscal de EU

A partir de este año ha entrado en vigor la reforma fiscal de Estados Unidos, que representa la revisión del código tributario de mayor envergadura en el vecino país desde hace 30 años.

Con ella, entre otras medidas, los Republicanos atienden las demandas de las corporaciones y ciudadanos con mayores ingresos, reduciendo sus impuestos de 35% a 21%.

Con estas medidas se beneficia a la mitad de los contribuyentes, que son quienes perciben mayores ingresos, al tener un recorte aproximado de 23% en impuestos.

Se busca favorecer las inversiones dentro del país y fomentar la repatriación de capitales gravando sobre utilidades en el exterior. 

México, al estar tan cerca de Estados Unidos, podría verse afectado al perder el interés de inversionistas extranjeros.

A su vez, las empresas extranjeras establecidas en nuestro país podrían decidir cambiar domicilio fiscal a Estados Unidos para aprovechar la reducción de impuestos.

En ese sentido, las autoridades fiscales mexicanas deben apurar reformas que mantengan la competitividad de las empresas. 

Elecciones presidenciales 2018

En julio de 2018 se llevará a cabo la contienda electoral por la presidencia de la República, 128 senadores, 500 diputados, además de gobernadores y alcaldes en varios estados y ciudades, lo cual genera desconfianza entre inversionistas e incertidumbre en economía en general.

Este clima incierto se verá acrecentado -como en cada contienda- por los riesgos, escándalos políticos y guerra de declaraciones entre rivales durante el período de campañas. 

El clima de tensión aumenta por el hecho de que, según las encuestas, los tres principales contendientes se encuentran en una posición muy reñida, teniendo en la delantera al, por tercera vez, candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador.

El candidato  mantiene su discurso de apoyar a las clases desfavorecidas y eliminar privilegios a quienes generan mayores ingresos, buscando volver a la economía mixta, lo que mantiene inquieta a la cúpula empresarial.  

¿Qué se puede esperar para este 2018?

A pesar de estos factores en juego, las predicciones del IEMF para este año son de un crecimiento económico al cierre de 2.3% con una tasa de inflación de 4.1%.

Asimismo, a pesar de que en los primeros meses del año se espera una depreciación del peso, para la segunda mitad de este año existe la posibilidad de que aumente su valor al concluir el proceso electoral. 

Sin embargo, las predicciones sobre el crecimiento anual no llegan a acuerdo y muestran una amplia fluctuación, desde 2.7% la más alta hasta 1.5% la más baja.

Esto nos da una idea del nivel de incertidumbre por la gran variedad de escenarios que se pueden presentar.

Abraham Vergara Contreras, coordinador de la licenciatura en Contaduría y Gestión Empresarial de la Universidad Iberoamericana (UIA), mencionó en entrevista que la economía seguirá estancada porque los pronósticos de crecimiento del PIB no son suficientes:

México requiere tasas de desarrollo del 5 o 6% para lograr la estabilidad y, como hemos visto, los pronósticos no llegan ni siquiera a la mitad.

Déficit comercial

En enero se alcanzó un nivel récord en el déficit comercial de 4,408 millones de dólares según el INEGI, el más alto registrado en la historia del país.

Realizando ajustes por estacionalidad, las exportaciones totales en el primer mes del año cayeron 2% con respecto al mes de diciembre. Sin embargo, las de mercancías mexicanas tuvieron un aumento de 12.5% con respecto al mismo período el año anterior.

Se espera que, con la depreciación del peso por factores relacionados con el TLCAN y las elecciones, la demanda por productos mexicanos en el extranjero aumente, teniendo un impacto positivo en el sector manufacturero y en las exportaciones. 

Empleo y déficit laboral

Uno de los principales retos para el país es la generación de empleos bien remunerados que satisfagan la demanda de miles de jóvenes que se integran cada año al mundo laboral.

A pesar de que el presidente Enrique Peña Nieto aseguró que el primer trimestre de 2017 presentó una cifra histórica en cuanto a generación de empleos, los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo pone en entredicho sus declaraciones:

Durante ese mismo período existían 1.8 millones de personas desocupadas y 29.7 millones trabajando en la informalidad, es decir, que no cuentan con un contrato formal, salud, prestaciones ni derecho a pensión.

Según datos de la OCDE 6 de cada 10 mexicanos están empleados de manera informal, y el trabajo se encuentra 2.2 % por debajo de su valor antes de la crisis de 2007, mientras que el empleo y participación de trabajadores jóvenes y de más edad seguirá siendo débil hasta finales del 2018.

Inflación

Gabriel Casillas, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IEMF, afirmó que este año la inflación no rebasará el 4.10% al cierre y que los factores que llevaron la inflación de 3.4% en 2016 a 6.8% en 2017 como el aumento en precios de gasolina, gas LP y un ciclo agropecuario atípico no se verán este año.

Pese a lo anterior, los sectores más populares no se verán favorecidos del todo, considerando que el aumento del salario mínimo fue tan solo del 3.9%.

Ante esta incertidumbre, no queda más que esperar a que se den a conocer los acuerdos tras la culminación de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, si es que concluyen en tiempo y forma, así como los resultados de la contienda electoral.

Como ves, 2018 es un año crucial para la economía mexicana, y lo que suceda en los próximos meses marcará el destino de las próximas generaciones en el país.