Para las anteriores generaciones, un empleo duraba toda la vida. Cada trabajador permanecía en la misma empresa durante toda su vida activa y poco a poco iba ascendiendo a puestos superiores, sin que se produjeran cambios drásticos en la forma de hacer las cosas.

La capacitación del personal no era una prioridad para las empresas mexicanas, pues las escuelas técnicas, universidades o institutos preparaban a los futuros técnicos, profesionales o ingenieros con los conocimientos básicos necesarios para abrirse paso en el mercado laboral. 

Se ingresaba a una empresa como aprendiz y los empleados de mayor edad se encargaban de traspasar a los nuevos talentos los conocimientos necesarios para cumplir con las tareas y exigencias laborales.

Nada es como antes

Hoy, las cosas han cambiado. Las empresas se transforman continuamente a causa del avance tecnológico, Internet y la automatización; se registran cambios drásticos en los marcos regulatorios y suceden eventos inesperados en la economía nacional y mundial.

Además, surgen nuevas tendencias laborales, como el trabajo a distancia, la tercerización, trabajadores externos o independientes, el “home office” y los contratos temporales; mientras la globalización impacta considerablemente en aspectos como la apertura de los mercados y la entrada de nuevos productos.

En la misma línea, la fuerza laboral ha experimentado un cambio sustancial gracias a la incorporación de nuevas generaciones que tienen diferentes expectativas en los empleos y baja fidelidad a las empresas.

Actualmente, los trabajadores jóvenes llegan a las empresas con más conocimientos que sus mayores, quienes se quedan fuera de las transformaciones y son desplazados de los puestos más importantes.

Sin embargo, los nuevos empleados, que no se quedan mucho tiempo en las empresas, deben ser reemplazados en poco tiempo por colaboradores con nuevas y mejores habilidades.

¿Cómo adecuarse al nuevo entorno?

Muchos jóvenes prefieren crear sus propias empresas en lugar de buscar empleos fijos, mientras que las grandes compañías generan programas de atracción de talentos, dejando a las pequeñas y medianas empresas en desventaja a la hora de buscar profesionales.

Todo esto obliga a responder activamente: las pequeñas y medianas empresas deben generar programas de capacitación exitosos que les permitan enfrentar los desafíos de la innovación, para así alcanzar objetivos específicos.

México necesita personal capacitado

La industria, los servicios y los negocios de México requieren actualmente personal altamente capacitado para afrontar los retos de la innovación. Sin embargo, diversas investigaciones afirman que en México el proceso de innovación acelerado no se ha acompañado de los programas de capacitación adecuados, y la mayoría de las empresas no cuentan con el personal calificado que requieren.

En México, solamente una de cada ocho empresas tienen programas de capacitación, la mitad de los trabajadores del país solo cuentan con educación básica o menos, mientras que una tercera parte de los egresados de las universidades no encuentran empleo.

Los estudios afirman que parte de este problema se debe a la baja disposición de muchas empresas para capacitar a su personal, pues consideran un gasto innecesario que no se recupera. Otro motivo es el temor de que, una vez capacitados, los empleados se marcharán a empleos mejor remunerados.

La capacitación es la clave del éxito

En este escenario, las empresas que se adelanten a su competencia en generar una planta de personal dotada de mayores competencias marcarán la diferencia en sus resultados financieros.

Presentamos los puntos que definen la situación actual de México en materia de capacitación laboral:

1. Requerimientos de las empresas

Las empresas necesitan personal capacitado y empleados que se comprometan con sus metas a largo plazo. Esto solo es posible con programas de capacitación permanente, que generen una fuerza laboral instruida y leal.

2. Pocas empresas invierten en capacitación

Solo una pequeña parte de las empresas mexicanas tienen programas adecuados de capacitación. Siendo así, las empresas que inviertan en la materia tienen grandes oportunidades para crecer: aquellas entidades que generen sistemas de entrenamiento permanente tendrán una ventaja competitiva importante.

3. ¿En qué áreas se busca personal?

Actualmente, los títulos de educación superior, sean universitarios o técnicos, no aseguran que una persona consiga trabajo, y las empresas buscan habilidades personales sobre conocimientos. El mercado actual exige competencias en tecnología, automatización, autonomía en las decisiones y capacidades de adecuarse a la innovación constante.

4. Las Pymes como plataforma de crecimiento

Las Pymes tienen la oportunidad de utilizar la capacitación como un factor para diferenciarse de la competencia y de las grandes corporaciones. Contar con personal especializado les permite abrir nuevos caminos y adueñarse de segmentos valiosos del mercado.

5. Un vasto campo de oportunidades

Los requerimientos de personal capacitado en las empresas mexicanas abren la posibilidad de diferenciarse para aquellas empresas que integren a la capacitación como parte de sus tareas cotidianas, lo cual puede significar una fuerte ventaja competitiva en el actual panorama de cambios.